Giovanni (learntheropes) LPY

Giovanni (learntheropes) LPY

Un nómada analógico y sedentario digital que mezcla las preferencias temporales. Dicen bipolar, incluso semi-autista. Aspiro a demostrar que el conocimiento supera al capital.

Un nómada analógico, un sedentario digital.
Dicen que soy bipolar, alguien incluso dijo semi-autista.
Yo solo mezclo las preferencias temporales.
Aspiro a demostrar que el conocimiento supera al capital.

Giovanni LPY: un nómada analógico

Giovanni LPY es mi nombre legal (con el apellido abreviado por privacidad) que usé durante 20 años como marinero profesional.

Nómada analógico porque navegué unas 10K millas náuticas por 3 continentes.

Learntheropes: un sedentario digital

Learntheropes es el alias que elegí cuando descubrí Bitcoin y, en 6 meses, dejé el océano para sentarme frente a una laptop a aprender a instalar Linux con cifrado completo del disco y empezar a trabajar en una de las primeras startups de esta industria, como un experimento que me dieron los fundadores dada mi experiencia en IT casi nula, a cambio de mi promesa de que aprendería todo muy rápido.

Sedentario digital porque, desde que existe el alias, moví mi laptop, mi valija y a mí mismo solo dos veces a dos lugares distintos, y tomé apenas un vuelo por año para visitar a mi familia en Navidad. Fuera de eso, no me gusta moverme de mi nuevo hogar.

Giovanni (learntheropes) LPY: todo en uno

"Learn the ropes" significa comprender las habilidades básicas, los procedimientos y el funcionamiento esencial de un nuevo trabajo, tarea o actividad. Se refiere a familiarizarse con la manera en que funcionan las cosas, a menudo durante un período inicial de formación u orientación. La expresión proviene de la navegación del siglo XVII, cuando los nuevos marineros tenían que aprender a dominar las cuerdas del aparejo.

Sabía que iba a terminar siendo lo que soy hoy, un creyente practicante en LatAm, desde el 22 de junio de 1986. En un colegio del Reino Unido, donde mi mamá me obligaba a estudiar el inglés que —yo mismo lo admito— odiaba, me sentaron en una sala aparte de los chicos británicos. Ahí vi robar un gol y meter el mejor gol de la historia en menos de 5 minutos, obra de la leyenda del fútbol, contra uno de los ejemplos prácticos más recientes del colonialista moderno.

Creyente de la iglesia maradoniana, vivo en Paraguay después de 3 años en Argentina como clandestino. Porque, ya se sabe, en Italia crecemos pensando que América Latina es solo Argentina, y mis amigos de mi ciudad natal todavía creen que estoy en Uruguay, confundiéndolo con Paraguay.

Creyente practicante en el sentido de que absorbí casi todo de D10S: soy un rebelde anti-gringo, egocéntrico, narcisista e individualista, con un corazón enorme para el prójimo. Soy capaz de hacer cosas excelentes y ser un bandido al mismo tiempo, queriendo a mi familia pero, en la práctica, dándoles bastantes decepciones. Bastante adicto a un par de vicios, algunos verdes, algunos nocturnos. El concepto de Low Time Preference en Bitcoin, tan querido a nivel global, es el más difícil para mí, y estoy metido por la tecnología y la filosofía.

Ancap progresista bitcoiner

Crecí cómodo en una comunidad socialista, aunque esa actitud anarquista, en el sentido de izquierda, fue lo que me llevó a navegar el océano, donde casi solo seguís las reglas de la naturaleza y no las tonterías impuestas por un regulador autoproclamado e ilegítimo.

Después descubrí Bitcoin y, con él, a los cypherpunks, la Economía Austríaca, los libertarios. Cambié drásticamente mi visión de la economía o, mejor dicho, empecé a tener alguna visión económica, porque hasta entonces ignoraba por completo la keynesiana, al considerarla poco racional.

Pero mis ideas progresistas en lo social, o mi apoyo a los derechos negativos, siguen firmes en mí.

Bitcoiner porque, para mí, esa es la única moneda dura, frente al cripto, que no es otra cosa que una nueva versión del robo fiat: empieza por el nombre robado a la criptografía y termina con la emisión infinita de blockchains infinitas con tokens infinitos. Aun así, hay algún caso de uso práctico para una blockchain, a saber, la stablecoin. Te ayuda a mover dinero sin el control del estado, del banco y de Paolo Ardoino (mientras no estés cometiendo un delito grave), y en algunos países en desarrollo permite una reserva de valor de entre 3 y 6 meses con USDT, en vez de los 4 a 5 años del BTC, que se adapta mejor a sus necesidades reales.

En general, para mí la blockchain es más una tecnología de pagos que de ahorro, sobre todo en un mundo donde la mayor parte de la población todavía necesita tener algún valor que guardar antes que necesitar una reserva de valor.

Ahora quizás entiendas que, aunque me considero Bitcoiner, tengo una relación bastante conflictiva con la mayoría de los Maxis, y que para mí la Iglesia Maradoniana es menos ridícula que la numerología casi religiosa de los 21 millones que profesan algunos Maxis.